viernes, agosto 19, 2011

El “Pero” ese aliado que nos debilita.

Esta más que demostrada la importancia del lenguaje, la importancia de cómo nos comunicamos con los demás y en especial como nos comunicamos con nosotros mismos. Nuestros resultados y logros dependen en gran medida de esa forma o manera de comunicarnos. Por ello, somos muchos los que hemos empleado tiempo y  dinero en mejorar nuestras habilidades comunicativas consiguiendo logros extraordinarios en poco tiempo y con poco esfuerzo.

Para comenzar solo  es necesario cambiar determinadas palabras, actitudes, gestos, algo aparentemente sencillo de realizar y que efectivamente lo es, salvo que aparezcan esos aliados, esos falsos amigos que nos aconsejan y nos debilitan sutilmente.

Uno de ellos, uno de los más poderosos y camuflados es el uso del PERO. El Pero, anula, el Pero frena, el Pero juzga, desanima, incordia, desmotiva y cansa. Y además el Pero para nuestros interlocutores es una clara señal de negación y en la mayoría de las ocasiones de debilidad.

Sin embargo (Pero), hay algunas ocasiones en las que siendo inteligentes podemos usar el Pero de una manera positiva.

Estoy muy cansado pero quiero terminar este trabajo. (Casi con seguridad el trabajo se termina).

Quiero terminar  el trabajo pero estoy muy cansado. (Casi con seguridad el trabajo no será terminado).

Querido lector os dejo este pequeño truco que sirve y mucho en el camino del éxito.

domingo, julio 17, 2011

Coaching para el Liderazgo.

Hola querido lector:

El próximo 23 de julio tendré la oportunidad de impartir una charla conferencia sobre coaching y liderazgo. Es mi especialidad y es lo que más me apasiona.

La figura del Líder-Coach es la clave para el desarrollo de nuestras empresas, de nuestras organizaciones, de nuestra sociedad, hacía un mundo mejor y más justo.

Creo en ello, por lo tanto es mi responsabilidad transmitir estos valores, estos recursos y este entusiasmo a aquellos que quieran dar un primer paso en este viaje alucinante que es la vida, en especial aquella que nos queda por vivir.


En ello estoy, ¿Te atreves?.

jueves, junio 23, 2011

O encuentras la Razón o encuentras la Excusa.

¿Por qué unas veces encontramos la Razón y otras veces encontramos la Excusa?

Cuando queremos realizar algo encontramos una avalancha de razones que nos impulsan y motivan para conseguir ese objetivo. Encontramos un porque, un para qué, un cómo, un cuando, un dónde, un con quién o para quién. Cuando todo eso está claro, de repente en una milésima de segundo sabemos la Razón de nuestra acción. La Razón de ser de ese objetivo, de esa meta, de esa decisión etc.

En ese momento ponemos fecha a nuestra acción, lo más cerca posible del ahora, lo ideal es cuando decimos: ya, ahora mismo, y lo hacemos. Es un momento donde la adrenalina nos recorre todo el cuerpo y somos capaces de comernos el mundo.

Quien lo ha experimentado sabe de lo que hablo.

Sin embargo hay otros momentos en los que a esa décima de segundo le sigue un periodo indeterminado de tiempo en el que esa Razón se debilita, se difumina, se desvanece poco a poco para ser sustituida por dudas, miedos, creencias, hasta encontrar la Excusa. Aquella que hace que nada tenga sentido, que el esfuerzo sea mayor que la recompensa, que nuestra comodidad supere a nuestra incertidumbre, que nuestra mente justifique lo injustificable y que termine por dejarnos inmóviles, quietos, parados…..

Quien lo ha experimentado sabe de lo que hablo.

En ello estamos y seguimos avanzando.